discovercusco cusco peru machupicchu
- Inicio Mapa Contacto AnunciarBoletin

Suscribete en esta Web

  Deseas recibir noticias, ofertas de paquetes turisticos, inscribete
  


cusco.jpg
ingles cuzco-cusco
cusco peru
gestor de contenidos
machupicchu.jpg
  • noticias
  • Multimedia
  • Foro
  • FAQ
  • Articulos

La Leyenda del Tunupa

Ollantaytambo guarda entre muchas cosas, el secreto de dos leyendas: La de Tunupa y la del General Ollanta.

En la primera, se habla de un mensajero de los dioses que llegó al pueblo mucho antes de la creación del Imperio Incaico, vestido de mendigo y con apariencia de tener muchos años encima. Al llegar fue bien recibido por los moradores del lugar, especialmente por su Curaca o Jefe quien le rindió todos los honores.

Agradeciendo esto, Tunupa le regaló el báculo con el cual viajaba. Dice la leyenda que al nacer el hijo del Curaca, el báculo se convirtió en oro. El primogénito al cual llamaron Manco Capac, salió de Ollantaytambo llevándolo en su mano y al hundirlo en una montaña cercana al Cusco (el Huanacauri) decidió fundar el Imperio de los Incas y hacer ahí su capital o ciudad más importante.
La segunda, nos habla de un General del Imperio que enamorado de la hija del Inca Pachacutec, decide raptarla y así casarse con ella.

El Inca, al tratar de recuperar a su hija de las manos de este aguerrido General, sitia Ollantaytambo y luego de 10 años de arduas batallas permite el casamiento al reconocer el gran amor que sentía Cusi Coyllor, su hija, por el General Ollanta. Se dice que de este General provendría el nombre del pueblo.


Leyenda del origen del Inca del Dios Tunupa

Una vez viajaba Tunupa. Se encontró con el Laykha que estaba durmiendo en medio río.
–Qué haces?, le dijo. Vámonos, más bien. Ya no robes tanto.
Se fueron. Llegaron a una casa. La dueña le dijo que con la llamita nomás se mantenía.
Tunupa robó a la llama.
Layka se dijo “Este es más ladrón que yo”.
Vieron venir a un niño. Tunupa lo asustó y lo hizo caer.
Laykha le dijo:
–Por qué has asesinado a ese niño?
–Porque estaba yendo a robar.
Llegaron a otra casa. Les alojó la dueña con mucho cariño. Les mostró una ollita y les dijo que con ella solamente se mantenía.
Tunupa robo la olla.
Laykha dijo para si que Tunupa era más ladrón que el.
Llegaron a una gran estancia y el dueño los botó. Y Tunupa le regaló la olla y la llama.
Laykha le dijo:
–No eres Tunupa. Eres más ladrón que yo! Y por qué le has regalado todo a ese hombre malo? Y por qué has robado a esas buenas mujeres?
–Porque la dueña de la llama y de la olla, han hablado de la llama y de la olla nomás, y no de sus dioses.
El Lahka le dijo:
–Has asesinado al niño; has robado al pobre y has regalado al rico!
–Tunupa le contestó:
–Mira la estancia! La estancia se levantó al aire y desapareció, lo mismo que Tunupa. Laykha se desmayó.
 


Mas en Ollantaytambo