OLLANTAYTAMBO

En el extremo opuesto a Písac y a 80 Kms. de la ciudad del Cusco encontramos el pueblo de Ollantaytambo, un espacio donde el diseño del complejo arqueológico se confunde con el actual pueblo. A este distrito de la provincia de Urubamba se llega por la carretera asfaltada Chinchero - Urubamba, y también por vía férrea (68 Kms.). Se encuentra a 2,700 metros de altura, y tal como lo hemos señalado, tanto su diseño como las bases de la mayoría de sus edificaciones corresponden a la época del Incario.

El complejo arqueológico de Ollantaytambo fue un estratégico centro militar, religioso y agrícola. El escenario arquitectónico es de excepcional interés por el tamaño, estilo y originalidad de sus edificios.

El origen del nombre tiene varios enfoques. De acuerdo a la lengua aymara, Ollantaytambo deriva del vocablo ulla-nta-wi, que quiere decir "lugar para ver hacia abajo"; el término tambo, es añadido posteriormente. Para la lengua quechua, el nombre proviene de la palabra Ollanta (que es el nombre de un capitán Inca, cuya historia se guardó como una tradición oral, y escrita como un drama de Antonio Valdez, sacerdote de Urubamba, a mediados del siglo XVIII) y del término, tambo, una derivación española del vocablo quechua tampu; que quiere decir, "ciudad que ofrece alojamiento, comida y consuelo a los viajeros".

Testimonios de pobladores de Ollantaytambo dan cuenta de los conflictos y antipatías que existían hacia los incas. La historia menciona que sus habitantes se negaron a pagar los impuestos ordenados por el Inca Pachacútec, por lo que fueron inmediatamente ejecutados.

Historia

Con la victoria, Pachacútec reclamó el territorio como propio, y ordenó la construcción de los magníficos edificios que hoy ostenta la ciudad. Para ello, se sirvió de mano de obra de los hijos del Collao, un área cerca al lago Titicaca y Tiahuanaco, que también fue vencida. Los hijos de Chuchi Cápac, el general vencido de los Collao, tuvieron que trabajar como constructores de la fortaleza, pero no pasó mucho tiempo para que decidieran rebelarse y huir. Finalmente, tras muchos enfrentamientos y gran derramamiento de sangre, el Inca Pachacútec logró contener la violenta rebelión.

Otra parte de la historia de esta ciudad la protagonizó la resistencia indígena de Manco Inca, quien, luego de mantener cercado por meses al Cusco, y al ver que sus propias fuerzas se debilitaban, se retiró a Ollantaytambo. La ciudad le ofrecía una perfecta defensa, cubierta por once andenes escalonados, que le permitieron en el año de 1537 vencer al ejército de los conquistadores españoles, antes de que el monarca inca se retirara a Vilcabamba.

Drama inca

Ollantaytambo quedó grabado en la memoria del mundo gracias a un drama escrito en el siglo XVI, y representado en el teatro en el año 1780. La historia narra el conflictivo amor entre el general Ollanta y Cusi Coyllor, la hija de Pachacútec. Ollanta era distinguido de los otros generales del imperio por su valentía y gran habilidad, pero tuvo que dejar de la ciudad decepcionado por no poder amar a una muchacha que no pertenecía a su clase social. Ya lejos, Ollanta incitó a la población a la rebelión contra el ejército imperial, causando una guerra que duró toda una década. Finalmente, nuestro héroe fue capturado por la traición del capitán Rumiñahui, y llevado al Cusco ante Túpac Yupanqui; quien, luego de escuchar la historia, decidió liberarlo y aceptarlo como compañero de su hermana.

baño de la ñusta en ollantaytamboOllantaytambo es otro parque arqueológico nacional al cual se le atribuyen diferentes funciones. Por su ubicación estratégica. Ollantaytambo fue una construcción militar levantada para proteger la capital del imperio incaico de las posibles invasiones de los Antis. También se dice que fue construida para habilitar caminos hacia el Antisuyo.

Lo que nadie discute es que fue una ciudad muy fortificada, rodeada de una pared con pukaras o fortalezas. La principal de ellas es la llamada Casa Real del Sol; pero también podemos encontrar las fortalezas de Choqana e Inkapintay, en el lado izquierdo del río Urubamba.

Es una de las pocas ciudades que aún mantiene la planificación urbana incaica. Está dividida en dos partes por el río Patacancha: la primera (al este) es de forma octogonal con manzanas de diferentes tamaños, y la segunda (al oeste) es de carácter ceremonial, donde se halla la Plaza Mañay Racay conocida como Aracma Ayllu.

Ollantaytambo - El Pueblo

El pueblo se dividía en bloques rectangulares con un esquema geométrico bien planeado que da la impresión de ser un pueblo diseñado por arquitectos modernos. Sus calles delgadas se abren en dirección al río Urubamba. Cada manzana o cancha está compuesta por un conjunto de viviendas que comparten una misma puerta hacia el patio central.

Originalmente, se usaba un puente colgante, hecho con fibras trenzadas de ichu o maguey, que debían ser renovadas anualmente. Hoy, los puentes de piedra que atraviesan el río están construidos sobre dos enormes cantos.

La actividad agrícola de esta zona se vio beneficiada por la presencia del riachuelo de Patakancha, lugar donde se veía grandes terrazas de cultivo que en la actualidad están deterioradas y abandonadas.

Ollantaytambo - El sector ceremonial

Estaba dedicado principalmente al culto de "Unu" o "Yaku" (deidades del agua). Por ello, existieron una serie de fuentes que sirvieron para este fin, como el Baño de la Ñusta, que es una de las fuentes labradas en una sola pieza de granito, de 1.30 metros de alto por 2.50 metros de ancho. Es una de las más conocidas y todavía fluye agua de su interior.

Este lugar está constituido por una corta planicie que lleva a un enorme cerro en cuyos lados se ubican diversos monumentos arqueológicos. El principal de ellos se ubica en la cima y es conocido como La Fortaleza o Casa Real del Sol.

Las Terrazas de Ollanytambo

Al oeste de la plaza se halla un conjunto de terrazas que sirvieron para dos propósitos: el cultivo, y para detener la corrosión de los templos más importantes de la zona.

Hacia la derecha se ubican los andenes orientados hacia el lado de la plaza. El grupo superior de éstos, destaca por el fino labrado de sus piedras y su excelente ensamblaje. El último andén contiene el recinto con diez hornacinas, llamado también, el Templo de las diez ventanas, y la Portada Monumental, cuya función aún se desconoce.

Destaca también el Inca Misana, un acueducto tallado en las piedras de la montaña, junto a una fuente litúrgica, pequeñas escaleras, y nichos de aperturas falsas; que servían como lugar donde el Inca hablaba a su gente.

La posición privilegiada de Ollantaytambo, permitió que hubieran otros edificios pequeños localizados estratégicamente en ángulos altos de las montañas, para controlar el movimiento de la gente en el valle.

El Centro Pincuylluna

Pincuylluna, que significa "donde se tañe el pincuyllo" - instrumento de viento de origen inca- se ubica al oeste del río Patucancha, frente al Templo del Sol. Es un complejo arquitectónico que se compone de edificios de tres bloques idénticos y superpuestos. La base de los bloques es rectangular, poseen seis ventanas en la fachada y seis en la pared que da al cerro, proporcionando una adecuada ventilación e iluminación.

En el lugar se encuentran las colcas (depósitos agrícolas) más interesantes del Valle Sagrado, porque a la izquierda de éstas se puede observar un gigantesco bloque de piedra que, para los lugareños, representa el rostro de un inca.

Si desea visitar el lugar, le indicamos que el recorrido es de tres horas de caminata.

Museo de sitio de Ollantaytambo


El museo es obra del Centro Andino de Tecnología Tradicional y Cultura de las Comunidades de Ollantaytambo (CATCCO). Le recomendamos visitarlo porque presenta de manera didáctica y moderna la historia de la región.

Contiene cinco salas en el segundo piso de una casona sobre una antigua cancha inca, lo que permite al visitante conocer más acerca de la historia, arqueología, arquitectura, artesanía y creencias de los habitantes de Ollantaytambo.

Además, esta asociación organiza caminatas a través de siete rutas ancestrales: Yanacocha, Pincuylluna, Pumamesarca, Huílloc, Páchar, Cachicata y Ollantaytambo. Las caminatas toman de tres a siete horas, y cuentan con guías turísticos.

La Fortaleza o Real Casa del Sol

Si bien el sector de Aracma Ayllu es comúnmente llamado Fortaleza, este complejo arquitectónico no se circunscribe a esa función. Su característica principal la determinan los diversos andenes y las murallas finamente labradas en las laderas.
Se asciende por una escalinata de piedra, entre 15 y 20 minutos, dependiendo del estado físico. Hacia la derecha se ubican los andenes rectos y amplios, orientados hacia el lado de la plaza. El grupo superior de andenes, transversal al grupo anterior y a mayor altura, destaca por el fino trabajo de labrado de sus piedras y el excelente ensamblaje de los poliedros. En su último andén se ubica el Recinto con Diez Hornacinas y la Portada Monumental, bellamente trabajada, por donde se accede a una planicie con enormes bloques de piedra a medio trabajar y otros no trabajados. Un poco más arriba está el sector La Chicana. Se trata de un pequeño recinto, formado por grandes piedras de donde baja una escalinata. En planos más elevados, se encuentran otras construcciones y portadas que, según Kauffmann Doig, podrían haber formado parte de estructuras no terminadas. Entre ellas destaca El Templo del Sol.

El Templo del Sol

Diecisiete terrazas que miran a la plaza Mañay Racay defendían el ingreso al Templo del Sol. Hoy está tristemente destruido y fragmentado. Los buscadores de bloques de construcción contribuyeron a su deterioro. Muchas piedras de pórfido rojo aparecen en las inmediaciones de la plaza y otras fueron utilizadas como cimientos de la iglesia colonial.

No obstante, y debido a su gran volumen, seis gigantescos monolitos de pórfido rojo sobrevivieron a la destrucción. El impresionante muro ciclópeo tiene una inclinación hacia adentro y algunas prominencias labradas en la superficie de la piedra. Una de sus moles mide más de cuatro metros de altura, por dos de ancho y otros dos de profundidad. A la espalda del Templo del Sol se sitúa otra muralla que atraviesa la parte más alta del cerro.
Se cree que la llegada de los conquistadores impidió que se finalice su construcción.

Inca Huatana

Por hallarse en un talud casi vertical, da la idea de un lugar sagrado. Está situado justamente encima del Templo del Sol y consta de una pared con nichos altos a cuyos lados se hallan orificios de seguridad de hasta 80 cm. de profundidad. Al frente hay una estructura que prácticamente cuelga sobre el precipicio. En la imaginación popular este lugar fue destinado a la tortura y ejecución de los prisioneros de guerra o delincuentes. La versión más aceptada es que se trató de un observatorio astronómico.

La Piedra Cachicata

Si alguna vez ha tenido curiosidad por saber y conocer cómo fueron trabajadas las piedras con que los Incas construyeron sus ciudades, entonces esta es una caminata que no debe perderse. Las canteras de piedra de Cachiccata se encuentran en los terrenos de la antigua hacienda del mismo nombre, a nueve kilómetros del pueblo de Ollantaytambo. Constan de tres grupos de canteras: Molle Pucro, que estaba siendo abandonada por los Incas, Sirkusirkuyoc, la más grande, muestra evidencias de haber estado en plena operación; y Kantirayoq o Cachiccata, la más pequeña, estaba siendo explotada con técnicas y materiales distintos.
El tipo de piedra de Cachiccata, el riolito, corresponde sólo a una de las variedades de piedra con que fue construido el pueblo de Ollantaytambo, desconociéndose el lugar de procedencia del resto. Al parecer, las canteras fueron abandonadas cuando Manco Inca se retiró de Ollantaytambo.
¿Cómo eran trasladadas las piedras desde las canteras hasta el pueblo? Lo más probable es que hayan sido arrastradas cuesta abajo, usando las plataformas que forman parte del complejo y que llegan hasta la orilla del río, frente a la zona denominada Rumira.
A partir de ahí, se cruzaba el Vilcanota usando una isla que aún hoy existe y se continuaba jalando hasta llegar a la parte posterior de La Fortaleza. En este sector es posible apreciar una rampa de acceso, de grandes dimensiones, que permitiría subir los bloques hasta el templo.
Dentro del área podremos encontrar chullpas, construcciones características de los qollas M altiplano, Puno, que confirmaría las versiones de los cronistas que dicen que el Inca Pachacútec utilizó a estos eximios constructores para edificar Ollantaytambo.
El circuito propuesto para conocer las canteras nos permitirá llegar a través del puente de bases incaicas y retornar por el puente moderno de Rumira, siguiendo el camino de las "piedras cansadas" bloques de riolito que se quedaron a medio camino de ser trasladados hacia el pueblo y que testimonian el intempestivo abandono del trabajo de construcción en Ollantaytambo.

Tunupa

Pinkuylluna, palabra quechua que significa "donde se tañe el Pinkuyllu" (instrumento musical de origen inca similar a la flauta). Al ascender al cerro Pinkuylluna se aprecia en su vertical ladera grandes construcciones con diferentes propósitos como: almacenar provisiones, meditación, vigilancia, prisión y un gran dominio de visión sobre el pueblo inca y la fortaleza la cual presenta en su forma la silueta de una "Llama". Lo más impresionante es el gigantesco rostro de piedra del Dios Viracocha o Tunupa, que denota en su mirada expresión de autoridad. El camino lo lleva hasta estar sobre la cabeza del gran rostro tallado en piedra

Hacienda de Pachar

Las haciendas fueron la unidad económica y social que más ha marcado la historia del Perú. Estas surgieron a fines del siglo XVI como consecuencia de la apropiación de tierras que se inició con la conquista española y duró cuatro siglos, hasta la segunda mitad del siglo XX.
El circuito nos permitirá conocer una antigua hacienda y nos dará una idea del sistema de explotación agrícola que utilizaron los españoles, quienes aprovecharon las excelentes condiciones que los Incas construyeron en la zona. Pero también podremos apreciar las actuales condiciones de vida de un pequeño pueblo surgido como consecuencia del fin de la era de los hacendados.
Pachar fue una de las primeras haciendas del valle. Un español "segundón" (es decir, aquellos que no participaron en la conquista sino que llegaron después) llamado Antonio de Porras compró un pequeño pedazo de tierra al curaca local, Francisco Mayontopa, descendiente del Inca Pachacútec, Aprovechando su posición de escribano y sus vínculos con la nobleza local, el español consolidó su propiedad en la primera mitad del siglo XVI.
Luego las monjas de¡ Convento de Santa Clara adquirieron todo Pachar, pero a comienzos de¡ siglo XVII llegaron al valle los monjes bethlemita y Pachar pasó a formar parte M complejo agrario más grande de su época: el condado bethlemita se extendía desde Machupicchu hasta la hacienda, ocupando la orilla izquierda de¡ valle de¡ Vilcanota. Con la llegada de la Independencia, los bethlemita dejaron el país y Pachar fue subdividiéndose hasta 1968 cuando, con la Reforma Agraria, pasó a manos de los campesinos.
El circuito nos lleva hacia este pintoresco pueblito atravesando el puente de bases incas, conduciéndonos por un antiguo camino que pasa entre los magníficos andenes incas. Antes de llegar se pasa por Chocana y al regresar, por Inka Pintay, dos puestos de control.
Inca Pintay es una estructura de piedra labrada que parece haber sido la puerta principal de acceso hacia el pueblo de Ollantaytambo. Chocana tiene una posición que le permite una excelente vista de la parte oeste del valle y cierra totalmente el acceso al pueblo por este lado del río.
Al llegar a Pachar podremos disfrutar de excelentes vistas de la campiña y de los depósitos que almacenaban la producción en épocas incaicas. Si la hora es propicia, podremos ver el tren que se dirige hacia Machupicchu cruzando entre los campos de cultivo.

Ciudadela de Pumamarka

Pumamarka es una ciudadela enclavada en lo alto de una colina, en la confluencia del río Patakancha y su afluente el Yuracmayo (Río Blanco), dominando un sitio estratégico desde el cual se tiene una vista privilegiada de ambos valles. Su posición le permite controlar el paso de población y la distribución de las aguas que bajan desde el canal del mismo nombre.
Pero un gran misterio rodea a estos impresionantes restos: nadie sabe exactamente cuando fue construida la ciudadela, ni cuál fue su función específica.
Para algunos autores, pudo haber sido otro puesto de control destinado a limitar el paso de la población por el lado del Antisuyo, uno de los cuatro "suyos" o regiones en los que se dividía el Imperio Incaico, pero la construcción es demasiado grande para haber cumplido sólo esta función.
El tipo de arquitectura que el sitio presenta corresponde al incaico, por lo que se supone que Purnamarka correspondería a uno de los primeros asentamientos de este grupo en la zona de Ollantaytambo. Pero la construcción fue realizada en etapas que comenzaron alrededor del siglo XIII, una fecha que no corresponde con la llegada de los Incas al valle, según los documentos a mediados del siglo XV
Hay dos posibles explicaciones: habría sido construida por los Ayarmacas, pueblo que pertenecía al mismo grupo étnico que los Incas compartiendo elementos culturales y quizás técnicas de construcción con ellos.
La otra opción, más intrigante, sería que la presencia de los Incas en la zona es mucho más antigua de lo que creemos y algunas nuevas investigaciones nos están aportando datos en este sentido.
La ruta empieza saliendo de Ollantaytambo por el antiguo camino hacia Cqobamba hasta encontrar una bifurcación a la altura de la zona de Munaypata. Aquí comienza la subida rumbo a Pumamarka. En la ruta hacia la ciudadela de Pumamarka se aprecia el impresionante conjunto de andenerías de Choquebamba, uno de los mejores ejemplos de aprovechamiento "terreno" Imperio Incaico.

Comunidad de Willoc

La comunidad campesina de Willoc nos brinda la posibilidad de conocer personajes que mantienen un estilo de vida tradicional. Con la llegada de los españoles y la consolidación del sistema de haciendas, las comunidades indígenas que en principio se asentaban en terrenos cercanos al pueblo, se retiraron a tierras cada vez más altas. Tal fue el caso de Willoc.
Los dueños de la hacienda Huatabamba (llamada posteriormente Compone) eran los miembros de la familia Centeno Fernández de Heredia y su propiedad abarcaba las tierras del valle de Patakancha, pero nunca lograron apropiarse de las tierras de quienes se asentaron en la puna como Willoc, pues la legislación española los protegía. Con la llegada de la república se acabaron estas leyes y el boliviano Artajona logró adueñarse de las tierras. Los campesinos se convirtieron en pongos, trabajadores que a cambio de un pedazo de tierra dentro de la hacienda debían cumplir con una serie de trabajos para el hacendado.
Con la promulgación de la ley de Reforma Agraria en 1968, los campesinos adquieren las tierras, formando la comunidad campesina de Willoc. Cuatro kilómetros antes de llegar a Willoc, se encuentra Markacocha, que contiene restos arqueológicos pre incaicos y una pequeña iglesia en medio de una colina, construida para rendir culto a la imagen del Niño de Markacocha, en cuyo interior encontraremos centenares de cráneos humanos como decoración.
La Ruta Ancestral a Willoc nos trasladará a un pasado que continúa vivo en las tradiciones de sus pobladores: veremos cómo viven y trabajan estos hombres cuya lengua materna sigue siendo el quechua y cuyas vestimentas rojas les identifican como miembros de un ayllu único y diferente al resto de la región. Para llegar a este poblado debemos seguir la carretera que sale de Ollantaytambo hacia Oqobamba y seguirla por 19 kilómetros hasta la comunidad.

ollantaytambo

Clima:

El clima es seco en período de secano y es sub húmedo en el período lluvioso. Su temperatura varía entre los 11º a 16ºC

Si usted tiene la posibilidad de pasar la noche en Ollantaytambo no deje de caminar por sus calles de piedra al caer la tarde. La luz anaranjada de sus faroles le da al ambiente un colorido muy especial

¿Cómo llegar a Ollantaytambo?

 

Por carretera:

Taxis

Tours