La Cordillera Vilcanota es liderada por el majestuoso Apu Ausangate que,
con sus 6,372 m. de altitud, es a menudo visible desde la fortaleza de
Sacsayhuamán en la parte alta de la ciudad de Cusco. Para llegar a la
Cordillera es necesario tomar un colectivo o camión desde Cusco hasta el
pueblo de Ocongate (A1). Desde allí, siguiendo la difícil carretera que
llega a Puerto Maldonado, se arriba al poblado de Tinqui (A1). Aquí
recomendamos buscar a Cirilo Peña, ilustre habitante de la localidad,
quien presta sus servicios como guía y arriero para el circuito del
Ausangate.
La flora de la Cordillera de Vilcanota es diversa, con alto grado de endemismo y con adaptaciones a diferentes zonas de vida natural. Nuestros estudios hasta la fecha demuestran el conocimiento de 144 familias, con 452 géneros y 875 especies considerando plantas vasculares y no vasculares. El bosque Montano mixto donde se encuentran las especies arbóreas de Escallonia, Hesperomeles, Myrcianthes, Weinmannia, Alnus y Citharexylum, son los más presionados para fines de la ampliación de la frontera agrícola y usos energéticos. El bosque de Polylepis representado por Polylepis subsericans ocupa el más alto nivel altitudinal (4900 m), constituyendo los bosques más altos del mundo Se considera a la Cordillera del Vilcanota como el centro de diversidad específica para Polylepis con 6 especies de las 10 consideradas para el Perú. Po lyl epi s s e r i c ea ocupa sólo la microcuenca de Wayt'ampu en el límite Este del Santuario Histórico de Machupicchu asociado a elementos de Ceja de Selva como son ymplocos, Boccconia, Columellia, Miconia y Oreocallis; mientras que Polylepis microphylla crece aislado de manera atípica en lugares secos de las microcuencas de San Juan y Phaqchaq.
Orqo Waranqa, kuraka del pueblo de Urco, tenía una hija de extraordinaria belleza llamada Pitusiray, habida en una princesa de las yungas. La joven se había enamorado de un apuesto mozo conocido como Sawasiray. El kuraka tenía unas tierras que la escasez de agua hacía improductivas, por ello ofreció la mano de Pitusira a quien pudiera llevar el agua hasta los surcos resecos. Kuntisiray y Sawasiray, señores de comarcas vecinas, se disputaron la primacía de la casi imposible empresa por la difícil conformación del terreno a vencer. Sawasira intentó conducir el agua por la ladera del cerro «Sunqu Qhata» y por el breve tiempo disponible fracasó en su intento. El afortunado Kuntisira construyó un pozo grande en un cerro y el agua empezó a bajar por los andenes de una quebrada, y resultó vencedor. La princesa, abrumada con el desenlace, no pudo hacer otra cosa que obedecer las órdenes de su padre. Su matrimonio con Kuntisiray fue pomposo. Pero una noche tempestuosa, Pitusiray corrió en busca de Sawasiray y con él huyó hacia los cerros de la cordillera, creyendo que podrían vencer la altura y refugiarse en lejanas tierras. Alcanzados por los guerreros de Orqo Waranqa y del ofendido Kuntisira, los amantes quedaron petrificados y convertidos en dos montañas nevadas. Actualmente, detrás de Calca aparecen dos nevados que son el Pitusiray y el Sawasiray, y detrás de las dos montañas está el Kuntisiray.

